11/17/2006 - Otra mañana en mi cama
Es otra mañana en mi cama,
otro día en el que despierto sin tenerte a mi lado,
me escondo entre las sabanas,
y solo puedo pensar en ti.
Recordando
aquella noche donde nuestros cuerpos se unieron,
nuestros labios ardían,
y nuestras lenguas se quemaban la una a la otra,
donde el sentido del amor se perdió en tu cuerpo,
que poseyó por completo a mente y mi alma,
en mi cabeza la incertidumbre era el único pensamiento,
no sabía si solo observarte o tocarte,
mis manos se enloquecían,
no podían solo tocarte,
solo verte.
De mis labios se escapó por primera vez la frase
“TE AMO.”
En mis labios el sabor de tu boca era lo único que
podía saborear,
mi cuerpo ya no respondía a mis pensamientos,
solo actuaba por naturaleza,
solo me dejaba llevar por ti.
Veme a los ojos,
dime que me amas,
haz que mis heridas dejen de sangrar,
y que mi dolor se detenga por un momento,
acariciando mi rostro,
clavando tu mirada en mis ojos,
besándome suavemente,
y pon tu hombro para que me desahogue en el,
déjame llorar un minuto en el.
Deja que me entierre en ti,
que sepulte en tu cuerpo mí más profundo pesar,
siente el frío aliento de la muerte en mi cuello,
aléjalo de mí,
dame una nueva vida a tu lado,
y que el manto de la noche nos cubra por siempre,
regálame un segundo interminable de felicidad con tu
amor.
Durante las noches no puedo conciliar el sueño,
tu recuerdo me consume,
se mía una vez más,
luego solo suéltame,
déjame caer en el más profundo océano,
y que mi tristeza se desvanezca en las profundidades
del mar,
entre las sombras,
junto a mi cuerpo y mi vida,
bésame una vez más y luego déjame morir,
recordándote,
llorando,
desangrándome por dentro en la tristeza de la soledad
|